AXTÉRIX Y OBÉLIX
Autor: René Goscinny (14 de agosto
de 1926 – 5 de noviembre de 1977) fue un dibujante y guionista de historietas
francés. Goscinny es uno de los autores franceses de mayor éxito en todo el
mundo, con más de 500 millones de libros vendidos, traducidos a más de treinta
idiomas.
Ilustrador:
Albert Uderzo es un dibujante y
luego también guionista de historietas francés, nacido en Fismes (Francia) en
abril de 1927. Su serie más célebre es Astérix, creada en 1959 con el
guionista René Goscinny.
Esto es extraido de wikipedia:
He extraído la información de
la página que aparece a continuación:
¿Saben cuál es el origen de Astérix y Obélix?
Es posible que Goscinny inventara esos nombres al
azar, porque le resultaban simpáticos, pero aquí les doy una explicación
ultrapedante que dejará con la boca abierta a sus posibles ligues, cuñados,
compañeros de curro y demás gente que jamás pensaría de la profundidad de sus
conocimientos.
Asterix viene de Asterisque, “asterisco”, y Obelix de Obelisque,
“obelisco”. ¿Y qué son tales cosas? Preste atención.
Corre el año 1517 y un fraile agustino llamado Martin
Lutero, que empezaba a hacerse un nombre entre sus vecinos y amiguetes merced a
sus novedosas enseñanzas teológicas en la pequeña universidad de Wittenberg, se
entera de que el Papa está ofreciendo una nueva indulgencia plenaria a cambio
de limosnas. Como rezaba un dicho alemán de la época, “trinca la moneda en el cofre
del bulero, y sube el alma del Purgatorio al Cielo”. A las autoridades les
sentaba muy mal esta continua evasión de capitales hacia Roma, tras la cual los
campesinos no tenían un céntimo para ayudar a la Iglesia alemana, ni mucho
menos al fisco. Pero lo que peor sienta a nuestro frailecillo es que el
predicador de la indulgencia pone el énfasis en los actos externos de
penitencia (es decir, pagar limosna), mientras que él sostiene que basta con el
arrepentimiento interno, siempre que sea sincero y profundo. Así que escribe a
toda prisa sus 95 tesis, donde expone sin orden ni concierto sus opiniones y
críticas a la Iglesia,
y las clava en la puerta de la iglesia.
En otra época, semejante gesto habría pasado
completamente inadvertido, pero el rencor contra Roma estaba muy extendido en
Alemania, y las tesis llegaron a todas partes a lomos de la recién nacida
imprenta. Una copia llegó hasta un eminente profesor de Teología, Johann Eck,
que como réplica aguda, pero bien fundamentada, escribió unas Anotaciones en XVIII proposiciones en
forma de 31 notas marginales u observaciones. Este texto, al divulgarse,
recibió el título de Obelisci,
como una reminiscencia de los “obeliscos” usados por el antiguo teólogo
Orígenes en el texto crítico de su Hexapla.
Al impulsivo Lutero no le gustó nada esto, y como
contrarréplica publicó 31 Asteriscos,
nombre también procedente de Orígenes, donde rebatía uno a uno los otros tantos
obeliscos de Eck. En ellos Lutero apela más a los sentimientos que a la razón
(en plan, “si estoy errado que el Cielo me juzgue”), pero aunque Eck ganó el
combate teológico, nada pudo impedir la extensión de la doctrina de Lutero
entre las masas.
Y en suma, ¿qué son los asteriscos y obeliscos? Un
asterisco es una estrellita, *, como bien es sabido, y se emplea en un texto
como una llamada a una nota a pie de página. Y un obelisco es una flecha
vertical que se colocaba en el margen de las páginas, para asímismo llamar a
una nota a pie de página, y que se denominaba así por su semejanza con los
grandes pilares rematados en pirámides que encontramos en Egipto, y también en la Plaza de San Pedro de Roma.
En definitiva, asteriscos y obeliscos son
anotaciones, observaciones, puntualizaciones, con la connotación de pullas y
contrapullas malévolas por mor de la disputa entre Lutero y Eck. ¿Tuvo algo que
ver esto con la denominación de nuestros héroes, para indicar que siempre andan
a la greña entre ellos? A falta de respuestas por parte de Goscinny no hay
forma de saberlo, pero aquí han visto la etimología que subyace, quizá de
manera inconsciente por el autor, tras esos nombres.